viernes, abril 01, 2005

El pasillo de las mentiras

En mi casa hay un enorme pasillo (bueno no es tan grande pero ya se sabe que los porteños tenemos fama de exagerarlo todo) que tiene en el fondo un espejo de cuerpo entero. Y cada vez que paso mirando al frente, me veo reflejado y como suele ocurrir con los espejos de grandes dimensiones que no tienen una calidad extrema el espejo deforma un poco mi reflejo y me devuelve un reflejo un poco estirado en el sentido vertical (lo que me deja muy estilizado), la deformación es mínima si uno se para a pocos metros e incluso es difícil desde mas lejos, darse cuenta de que hay una deformación, por lo que es muy fácil ser engañado, y por supuesto el reflejo es mas que satisfactorio. Imaginaros con algunos centímetros más quien no se vería favorecido si lo estiraran un poquito, y por supuesto si te vez así te aseguro que te sube la autoestima y mucho, crece casi tanto como tu reflejo. Y si, te sientes bien, pero estas siendo engañado, en el fondo sabes que no eres así, incluso puede que ya te hayas dado cuenta del truquito del espejo, pero sin embargo preferimos gozar de ese pequeño placer que nos da el espejo, aunque sea mentira. Bueno, de todas formas si el espejo nos ve así allá el, mientras el no se de cuenta de que es mentira yo seguiré disfrutando de sus piropos cada vez que paso. Claro que esto de Auto-engañarnos lo hacemos todo el tiempo. Auque pensándolo mejor quien dice que nos estemos engañando, al fin y al cabo la satisfacción que sentimos ante el espejo es real, No?
Lo que realmente es se escapa de nuestro conocimiento porque lo que es no tiene forma humana y por lo tanto no podemos percibirlo.

Claro que percibimos un mundo, pero a través de nuestros cinco sentidos de humano. Por lo cual no podemos conocer el mundo que es sino solo el mundo que percibimos. Por esta razón y es una opinión muy personal, lo que es, no me interesa. Para que preocuparse por algo tan lejano y en mi opinión inútil si tenemos a nuestro alrededor otro mundo, el que percibimos en el que interactuamos todos los días, y con tantas cosas desconocidas por aprender, por percibir. Por eso yo creo que las percepciones son más relevantes que las realidades. Porque a partir de ellas conocemos, interactuamos, amamos, sufrimos y sobrevivimos. Y por eso cada vez que camino por el pasillo, me siento muy bien. y al menos durante esos segundos, yo, elijo creer. Y tú?

No hay comentarios: