domingo, febrero 10, 2008

Holocausto musical

Hoy ha sido un día importante para mi cultura musical. Durante años había coleccionado música de todo tipo. mi biblioteca sobrepasaba las 3500 canciones y para poder escuchar toda esa música seria necesarios 10 días y medio ininterrumpidos. Pero hoy he escuchado hasta la última canción de la lista. Cuando no quedaban más canciones NUEVAS por escuchar se me ocurrió que era hora de tomar una decisión drástica. Deshacerme de TODA esa música y empezar de nuevo, volver a redescubrir la música, comenzar desde 0.

Y armado de valor empecé a borrar a grozo modo grandes lotes de canciones, y se me ocurrió que habría un puñado que debían ser salvadas del exterminio claro que este de ser así este post se parecería mucho a aquél capitulo del Quijote en que hacen una hoguera con los libros Del famoso Hidalgo, dando una lista de que canciones creo que deben ser salvadas y porque, y cuales no deberían haberse compuesto nunca.

Pero no fue así, THERE WILL BE NO MERCY!! (No habrá piedad) me dije y arrastrando el ratón hasta el final de la lista y con una rápida combinación de teclas SHIFT+Clic / DELETE / ENTER. Terminé con todo la música de mi colección.

Bueno toda no, siempre tiene que haber algún sobreviviente que pueda contar la historia, y este fue “El abuelo un día” de Facundo Cabral. Que es además la única canción con la que se me humedecen los ojos CADA VEZ que la escucho y lloro muchas otras veces.

Y como trabajó escuchando música también rescaté a un autor de reciente adquisición pero al cual estoy muy enganchado, Ludovico Einaudi un compositor Italiano contemporáneo cuya música me encanta tener de fondo mientras trabajo. Lo recomiendo.

Puede que en algún momento me arrepienta de esta decisión pero tendré que ser fuerte, en cualquier caso es una gran forma de avanzar, de conocer nuevos horizontes, Quemando naves, ahora no me queda más opción que buscar a mi alrededor y hacer grandes descubrimientos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

man, eso estuvo demasiado... risky?

Anónimo dijo...

Formidable y me da...ENVIDIA.
Dejé toneladas de discos y libros del otro lado del charco y se lo que se siente. Pero el vacío es necesario, para que entre lo nuevo...eso dice EL LIBRO. Y de cuando en cuando borro, aunque el abuelo también queda ahí...sonriéndome y emocionándome, como "me gusta el sol...y Let it be"

K