Estos días que no he escrito ha sido porque estaba en Almería rodando. Y cada vez me reafirmo más en la misma opinión.
Hay pocas cosas en el mundo de las que hasta ahora conozco que me llenen tanto como el día a día de un rodaje. Lo que ocurre se me antoja mágico pero no se porque es de esta manera. De repente te paras a mirar y te das cuenta que es sábado, 8 de la mañana, y estas en medio de un desierto bajando trastos de una furgoneta con la sonrisa más plena y verdadera que nunca has tenido, y no queriendo estar en ningún otro sitio. O que 15 horas después ya sin luz enciendes un foco de 15 kilos que has cargado por una cuesta, y lo que vez cuando lo enciendes es a 30 personas que después de esas 15 horas de trabajo económicamente desinteresado, siguen adelante con la misma sonrisa. ¿Que nos llama a estar allí? ¿Qué extraña fuerza nos mueve a hacer una inversión de tiempo y energía tan grande, que solo se ve gratificada por la propia vivencia de ese momento y la materialización de algo tan efímero como un proyecto audiovisual? Magia.
miércoles, octubre 19, 2005
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2 comentarios:
Si, es la magia!
Es la pasión.
Es la vida.
Hermosa DECLARACIÓN DE AMOR.
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