Es curioso que algunos sabores u olores que se archiven de manera especial en nuestro cerebro.
Cuando yo era chico mi abuela me hacía muy a menudo milanesas (filete empanado) y la forma en que las hacía es muy particular después de mojar la carne en huevo y pasarla por el pan, vuelve a mojarla en huevo. Esto les da un sabor muy particular que las diferencian de las milanesas normales, pero eso no es lo importante sino el contexto de este sabor creo yo, el hecho de que esas milanesas sean un sabor que yo conocí en mi infancia y en un entorno tan agradable hacen que ese sabor este también condimentado con todas esas experiencias y que hoy al degustarlas, no solo me deleito con el sabor plus de una doble capa de huevo sino con todas aquellas sensaciones de la infancia.
De pequeño me gustaban porque eran (y lo siguen siendo) deliciosas pero ahora hay algo más ahora también me gustan porque me recuerdan todo aquello.
viernes, junio 03, 2005
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